Los accidentes aéreos más sonados de la historia

13 mayo 2012 Escrito por Alina Feri.

¿Son los avisones el transporte más seguro? El miedo a volar permanece en el subconsciente de muchas personas. Muchos son los que no soportan permanecer más de una hora en una cabina presurizada, mientras ven por la ventana un paisaje que se empequeñece conforme el avión gana altitud. Una de las razones en las que basan su rechazo las personas que se niegan a volar es la posibilidad de sufrir un accidente. Aunque los expertos repiten hasta la saciedad que es uno de los medios de transporte más seguros, muchas son las grandes catástrofes protagonizadas por aviones que han copado portadas e informativos a lo largo de la historia.

Los Rodeos yel vuelo 123 de Japan Airlines

Productos de televisión como Lost -que se basa en un accidente aéreo ocurrido en una isla desierta- han llevado a las colisiones de los aviones a la ficción de forma espectacular. Tristemente, la realidad las supera. Sin contar con los atentados ocurridos en las torres gemelas el 11S, dos son los accidentes aéreos que han registrado un mayor número de bajas mortales: el ocurrido en el aeropuerto de los Rodeos (España) en 1977 y la catástrofe del vuelo 123 de Japan Airlines de 1985. Ambas causaron más de 500 defunciones y son dos de los episodios más negros de la crónica historia de la navegación aérea.

El primero tuvo lugar en un aeropuerto de la isla de Tenerife. Las causas fueron muchas y diversas: un atentado en el aeropuerto principal de la isla que causa el desvió de naves a una infraestructura menos preparada, intensa niebla, congestión de tráfico y, quizá la más graves, un fallo humano como la confianza de uno de los pilotos. Dos aviones de grandes dimensiones -Boeing 787 Jumbo- de las compañías KLM y Pan Am compartían pista de aterrizaje y esperaban las órdenes de la torre de control para salir. El aeropuerto está desbordado y una intensa niebla cubre ambas naves y las calzadas. Tras una serie de indicaciones -pero sin permiso de la torre-, el piloto del avión de la firma holandesa comienza el despegue. Ahí comenzó todo. De frente, la nave de Pan Am sigue su camino, ya que no ha recibido órdenes sobre su salida. El choque tiene lugar cuando ambos aviones comparten pista. Si el aparato de la firma holandesa hubiera ascendido 8 metros más la tragedia se habría evaporado. No fue así. En su ascenso, choca con la cabina central del avión americano. El accidente ha ocurrido. El piloto de Pan Am ve la nave de KLM ocho segundos antes del choque. Intenta actuar, pero es tarde. En total, 583 personas perecen en el acto. Del primer avión no se salva nadie, de la aeronave americana sobreviven 61 de los 380 pasajeros.

El segundo episodio solo contó con un avión implicado, el vuelo 123 de Japan Airlines. Un fallo en las reparaciones previas de la aeronave causó que los pilotos perdieran el control durante el vuelo, protagonizando una fatídica lucha para intentar un aterrizaje de emergencia. El aparato no pudo ser controlado y el resultado fue la muerte de 505 personas. Solo sobrevivieron 4 mujeres.

La tragedia en el deporte

Los dos episodios narrados arriba son los dos accidentes más graves de la historia en lo que víctimas mortales se refiere. Pero han habido muchos más. La historia del deporte también está teñida del negro de los accidentes aéreos. He ahí los casos de los equipos del Torino o el Manchester United, entre muchos otros.

Imagen de franz massard – Fotolia.comSimilar Posts: