Naturaleza sin límites en Canadá

15 Marzo 2013 Escrito por Alina Feri.

Viaja y descubre CanadáLos amantes de la naturaleza tienen en Canadá un destino de fábula que no querrán perderse. Este país, de extensión similar a toda Europa, encierra bellezas naturales incomparables, en un clima de frío considerable, en muchas de sus regiones, pero también, de temperaturas elevadas en otras.

Canadá, país inmenso y natural

Canadá es, sin duda, una puerta abierta al disfrute de la naturaleza. También cuenta con ciudades emblemáticas como Toronto, Montreal, Halifax, Ottawa o Quebec City, entre otras. La forma en que estas logran conciliarse con el espacio natural que las rodea es única. En Canadá conviven, de manera armónica, las costumbres más actuales y avanzadas con otras primitivas, ancestrales. Mientras la naturaleza impone sus leyes implacables a las comunidades de algunas regiones, otras se dejan guiar por preceptos más actuales y cercanos a las civilizaciones urbanas tal y como las conocemos. En conjunto, resultan en un país de riqueza extraordinaria.

El descubrimiento natural de Canadá

La naturaleza canadiense se traduce en numerosas atracciones que el viajero no puede dejar de experimentar. Este país es el segundo más grande del mundo, detrás de Rusia, lo que supone una extensión considerable para esconder secretos naturales arrolladores. El primero es obligado: las Cataratas del Niágara. Un espectáculo natural que visitan anualmente más de catorce millones de turistas. Supone además la frontera con EE.UU. Los parques naturales, de los que Canadá puede presumir con orgullo, son otro espectáculo natural de gran belleza. Los de las Montañas Rocosas, siete en total, contienen algunos de los mejores entornos naturales y paisajísticos del mundo. El Parque Provincial de Dinosaurios, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, es también imprescindible.

Otras actividades para disfrutar de Canadá

La ruta de 298 kilómetros, Cabot Trail, encierra espectáculos inolvidables. Además de disfrutar del senderismo y visitar numerosas exposiciones y museos, es un lugar ideal para el avistamiento de ballenas. Los más deseosos de entrar en contacto con la naturaleza pueden aprovecharse de cientos de facilidades para realizar actividades al aire libre. Entre las muchas posibilidades caben la acampada o deportes como el montañismo y senderismo, esquí, piragüismo, pesca, golf y trayectos en mountain bike.

Imagen de James Thew – Fotolia.comSimilar Posts: